Un diario de la búsqueda

No solo mi sangre está contaminada, mi realidad me remite constantemente a los vacíos por los que me convertí en marica pública, roja y sidosa. Mi cuerpo es mi espacio de lucha y de pérdida constante, de pérdida cada vez que siento las miradas foráneas excavar mi ser buscando un rastro de normalidad in/deseada, intentando explicar cómo radicalizo las luchas en mi propio cuerpo, preguntándose ¿qué se siente ser marica, rojo y sidoso?, preguntándolo cuando mi cuerpo invade su espacio casi perfecto, cuando mi cuerpo lxs contamina. Es más, muchas veces yo me he juzgado injustamente, porque ni yo mismo sé a veces quién soy yo. Finalmente este es un diario de la búsqueda… De mi búsqueda del yo, y del nosotros.


Acerca de esta entrada