Debajo del mar

Debajo del mar, mil cuerpos luchan por poseerme. Debajo del mar, el deseo. Debajo del mar, la palabra.
Amanece, como un cuerpo infectado, y me atrapa lentamente entre los sueños de mares lejanos que mojan mis pies. Amanece, en realidad, como un recuerdo varado con los rastros de mi semen sobre los vellos de mi abdomen.
Desde entonces no escucho más palabras debajo del mar.


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