Muy tarde

Sin dormir, una semana agitada me ha devuelto a mi esencia: me niego a verme envuelto de modo sistemático en un ciclo de amaneceres y anocheceres sin sentido, y despierto con la determinación de no volver a sentirme como el 26.

A veces los demás no saben qué hacer con esto. Yo sí, y cuando lo descubran podría ser demasiado tarde. A los que saben, les quiero mucho.


Acerca de esta entrada