Más lúcido

La intensidad de mis días me hace sentir nuevamente vivo y extrañamente feliz. Anoche hablaba con una de las personas más especiales en mi camino, y entendimos que probablemente el VIH me ha vuelto más lúcido, y si en algún momento no ha habido más que dolor, igual la lucidez aumenta. Estoy en otra vía que es la puerta hacia lo desconocido, hacia lo secretamente deseado, hacia mi mismo.


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