Dolor. Debilidad. Miedo.

El dolor. La debilidad. El miedo.

La constante de este estadío de escape, de tránsito a no sé qué, a no sé dónde, a no sé quién. La constante de estas semanas en cama. En cama sin hambre, sin sexo, sin amor.

Un día, un mes, un año. Y es igual.


Acerca de esta entrada