Guerrillero

Soy un guerrillero que reconquista la ilusión en la cama del amado, que toca el cielo rojo al acariciar su cuerpo velludo, que alcanza la utopía al abrazarlo luego de la masturbación mutua.

Y en este momento ya no importa si esto es contrarrevolucionario, si me he vendido al último bastión de la burguesía, si todo esto es una alucinación en un campo de concentración.

Este fin de semana he vuelto a ser un guerrillero que toca el cielo rojo y cree en la capacidad de indignación.


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