Ansiedad al amanecer

Doy vueltas.

Me cago de miedo. Me masturbo. Y no duermo.

Doy vueltas. Nuevamente.

Me masturbo, me masturbo, me vengo. Y descubro cuánto disfrutaba del olor del semen sobre mis tetillas.

Compulsivamente recuerdo el olor. Nuevamente. Sin poder dormir.


Acerca de esta entrada