Cerro de Pasco

Encontré la ciudad para mi exilio. La ciudad perfecta, la ciudad tragada por el tajo de la minería, por el capitalismo, por el desarraigo. La ciudad para respirar metales pesados y generar vida, para marchar, para luchar… O simplemente para descansar de todo, porque en realidad esa es la razón del exilio, ¿no?

Es asqueroso. Me pregunto si en otra parte del mundo tendría cabida esto… Una ciudad, con calles, habitantes e historias incluídas, tragada por el tajo de un virus capitalista al que solo le importa robar la sangre de la tierra…

Eso es. El capitalismo es eso, un virus. Peor que el VIH, porque no se aloja en la sangre de las personas. No se aloja en el cuerpo. Se aloja en la sangre misma de la tierra. La consume. La abandona.

No lo dudo. La ciudad perfecta… La que conoceré antes que desaparezca. Ella o yo.


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