Notas de la sala de embarque
Pensaba en estas líneas desde aquella noche en la sala de embarque del aeropuerto de Lima. Que no crean mis hombres que no he pensado en ellos… Lo hago cada minuto, mientras me entrego lejanamente a esos juegos y cuentos que hemos elaborado con tanto detalle. Por eso somos cómplices, habitantes forzosos de mundos claroscuros que hemos elegido.
(…)
Estoy en contacto con mis bajos instintos. Se me nota en las manos, en los vellos del brazo, en las marcas de la espalda. En especial estoy vivo. Lo sé por ese dolor en la base del cerebro, y por ese otro en la pierna izquierda… Sin embargo no sé bien cómo me libero del dolor… Y camino.
(…)
Recuerdo que en un momento soñaba con el aplauso al finalizar mi discurso, mi performance escandalosa, contaminadora, desequilibrante. El aplauso nunca llegó (no diré que lo creía merecido). Sucede que nunca lo hago suficientemente excelente. Lo extraño es que hay aplausos lejanos. No sé si se deben a mi perfo. En todo caso ya no me importa. He empacado mis cosas, sigo esperando el embarque. Llevo solo un cuaderno, una pluma y una bufanda.
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- Publicado:
- 02.14.09 / 11pm
- Categoria:
- convivencia

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