Cambio de droga
El cuerpo sidado es un laboratorio en el que las drogas se combinan libremente, sin temor al fracaso (o tal vez sí), con una (sórdida) convicción que esta vez será mejor que la anterior, que después de haber avanzado tanto no hay posibilidad de fracaso.
Hidalgo miró sin vacilación mis nuevos resultados esa tarde. A pesar que mis CD4 han bajado estrepitosamente de 417 a 345, una leve sonrisa se esbosa en su rostro. La meta de esta parte del tratamiento es mantener al virus tranquilo, apaciguado, indetectable… Sodomizado. Él dice que lo estamos logrando.
Recuerdo la primera vez que pisé el consultorio de Vía Libre. Definitivamente me sentía un tipo sano. Conocía la sensación de las diarreas y fiebres constantes, pero me sentía sano. El verano avanzó, con sus retos, con las drogas, con los bajones, con los vómitos. Nuevas sensaciones de humillación típicas del despojo humano en que mi cuerpo se había convertido. Mi cuerpo de 19 años se convirtió en uno de 91.
Las drogas cambiaron: luego del AZT vino el 4dT. El cambio me regresó mi cuerpo, mis ganas de masturbarme frente al espejo, de probar nuevamente mi semen… Me volví a sentir deseado.
Las cosas no han cambiado mucho. Mis números se elevaron, el espiral giró más rápido… Ha pasado un año… Mientras ese cosquilleo avanzaba por mis piernas al caminar por el parque, he decidido -a modo de celebración por aniversario- cambiar el 4dT por el ddI…
He empezado a caminar más rápido (es idea mía, lo sé). Estos días han sido complicados, la adaptación a la nueva droga en época de informe es una joda. De todos modos he contado con mis incondicionales… Una vez más.
Es probable que Ignacio tenga razón, que deba desacelerar un poco… De todos modos ha de ser divertido dar otro giro junto al del esquema.
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- Publicado:
- 04.12.09 / 10pm
- Categoria:
- targa

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