Y si me voy
Cuando Foucault murió, Guibert cantaba por las calles de París “Y si me voy antes que tú, no olvides que seguiré ahí, seré la lluvia y el viento, el sol y los elementos, para acariciarte constantemente”.
Esta noche, mientras caminaba solo, volví a pensar en qué sucedería si me voy. Me resulta recurrente pensar en el legado. Mi cuerpo como espacio de batalla, la batalla como activismo, y el activismo como legado. Mi cuerpo sadomasoquista y sidado es (aún) conciente, interpreta y se transforma, por eso este pensamiento recurrente me ha llevado a una revelación: el sida es solo un efecto secundario, una suerte de preámbulo de la libertad.
Hasta ahora he sido el hombre que nunca estuvo. Hasta ahora. Y debo confesar que ha sido por miedo. La única vez que decidí apostar por la presencia recibí un rotundo no. Sin embargo ya pasó.
Esto no es una historia de amor, ni de búsqueda, ni mucho menos de dolor. Es una historia de gozo intenso, de creación y de libertad. De la espera de la libertad absoluta.
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- Publicado:
- 08.23.09 / 2am
- Categoria:
- convivencia

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